Por qué tu supermercado cuesta más aunque el gobierno diga lo contrario
Todos los meses, el INEGI publica un dato que ocupa los titulares de los noticieros: "La inflación general bajó al X%". Al escuchar esto, la lógica sugiere que las cosas dejarán de subir de precio. Pero al fin de semana, vas al supermercado y la cuenta final de tu carrito demuestra que pagaste significativamente más que el mes pasado por la misma despensa y el recibo del colegio de tus hijos. ¿Te están mintiendo? No, te están dando la "Inflación General", pero escondiendo al verdadero asesino del patrimonio: **La Inflación Subyacente**.
Desglosando el Índice de Precios (INPC)
Para medir el aumento de la vida, el gobierno mide el precio de cientos de productos y servicios y saca un promedio (La Inflación General). Sin embargo, en esta canasta hay productos cuyo precio brinca a lo loco día con día, como el jitomate (por si llueve o hay sequía) o la gasolina y el gas (gobernados por el petróleo y la guerra global).
La **Inflación Subyacente** es el indicador al que le cortamos la "grasa" volátil. Se eliminan los energéticos y los alimentos agropecuarios para ver de forma transparente si el "núcleo" fundamental de la economía del país está encareciéndose de forma sistémica, como la colegiatura, el corte de cabello, los servicios de plomería, o el pollo empaquetado. Esta es la métrica reina; la que Banco de México no puede bajar sin años y sangre macroeconómica.
La Trampa del Espejismo de la "Inflación Baja"
A menudo, el gobierno sale en rueda de prensa festejando que la Inflación General se desplomó drásticamente del 8% al 4%. Pero la magia ocurre porque bajó un subsidio gigante de la gasolina. Mientras tanto, la inflación Subyacente sigue reacia y pegajosa al 6%. Y dado que tú no desayunas barriles de petróleo, sino que consumes servicios, mercancías y ropa; tú en carne propia vives un empobrecimiento y no notas ese respiro que tanto vociferan en la política.
Blindar tu Retiro (PPR) de la Tormenta Silenciosa
Teniendo este crudo baño de realidad matemática, ahorrar a lo largo de tu vida metiendo la quincena a un botecito "Cetesdirecto" con tasas que apenas acarician el 4.5% histórico, provocará inevitablemente la muerte de tu poder adquisitivo real. Aquí radica la diferencia crítica entre Invertir y "Guardar dinero".
Un **PPR en UDIS (Unidades de Inversión)** toma el incremento absoluto inflacionario publicado diario y lo indexa de facto a tu saldo; tú ahorras litros de leche, no billetes. Tu capital y tus millones proyectados suben 6%, el fondo engorda el 6% exacto ese año para mantener tu paridad real sobre la que además te sumará rentabilidades libres por tu espera temporal (ejemplo: Udis + 3% libre).