Cómo la mesa de la Junta de Gobierno mueve silenciosamente tu patrimonio
Cada ciertas semanas en nuestro país, se reúne a puertas cerradas la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) para anunciar por unanimidad un número microscópico, apenas del orden decimal (por ejemplo: "mantenemos en 11.25%", o "bajamos a 10.75%"). Para la persona no versada, puede parecer ruido aburrido burocrático de las páginas finales de la sección de finanzas. En realidad, la Tasa de Referencia dictaminada allí es la fuerza macroeconómica subyacente más devastadora o beneficiosa de nuestro país; una que eleva las hipotecas o fomenta y premia el ahorro de los Planes de Retiro a ritmos insólitos. ¿Cómo un porcentaje numérico sacude todos los bolsillos de la república?
El Botón del Oxígeno Económico Nacional (Coste de Dinero)
El Banco Central dictamina este número para definir cuánto cuesta el "dinero" (los créditos bancarios gigantes) que Banxico otorga al resto de bancos privados del país. Si esta tasa sube, el dinero que los bancos compran resulta "muy caro" y, acto seguido, para que los bancos ganen utilidad y paguen nóminas, le encarecen drásticamente las tarjetas de crédito, deudas de auto, o la TIIE, así como el financiamiento comercial que le otorgan de último nivel al cliente, dueño de ferreterías, amas de casa o empresario mexicano corporativo.
El Fuego de la Inflación y el Freno de Mano
Por ley constitucional, Banxico tiene la labor prioritaria, exclusiva e innegociable, de salvaguardar el nivel de los precios contra la inflación descontrolada. Si en el país los precios de las papas, vivienda o computadoras crecen agresivamente (hay hiperdemanda, el dinero abunda), el Banxico toma las riendas del control y sube a lo bruto la tasa objetivo. Al subir, y hacerse extremadamente caro endeudarse con tarjeta y comprar, nadie lo hace; la gente tira freno de mano al gasto desenfrenado comercial de los hogares, y en reversa, la inflación y el disparo de la canasta básica cede a la baja lentamente y los precios convergen.
Afectación Patrimonial: ¿Por qué amas las altas tasas y odias el crédito?
En coyunturas post crisis donde México sostiene tasas arriba del asombroso 11% nominal para congelar la desbandada de inflación mundial general. Se crea una era de esplendor masiva a los ahorradores institucionales y a instrumentos como la Renta Fija Nacional. Un ahorrador o contribuyente del Afore, CETES o ciertos portafolios blindados gubernamentales en un esquema PPR de Aseguradora aprovecha ventanas históricas brutales, gozando capitalizaciones mensuales libres de riesgo jamás soñadas y garantizadas a largo plazo de forma asombrosa, permitiendo un salto hacia delante cuántico para las metas jubilatorias personales.
En contraste, un emprendedor endeudado con créditos prendarios sufre el castigo sofocante hasta extinguirse por asfixia en el incremento de su deuda a tasa variable del mes. Ese es el vaivén cíclico de la Junta de Banxico; comprender si estamos en una macro-tendencia alcista (Restrictiva y austera) o bajista (Laxa, que premia agresivo comprar stocks y renta variable mas no renta fija pasiva del banco) define la asimetría correcta del crecimiento y madurez del capital acumulado.